Molinos es una pequeña localidad de la
provincia de Salta, en el Norte argentino.
Forma parte de los Valles Calchaquíes, es una de las más
antiguas localidades de Salta a la que llegan turistas para alojarse
en los hoteles Molinos. Encerrando históricos
secretos entre sus calles adoquinadas y casas de adobe, Molinos
es una población serrana ubicda a 116 km de Cafayate, y
a 92 km de San Carlos.
Fundada a mediados del siglo XVII, en la confluencia de los ríos
Humanao y Luracatao, que forman el Molino, Molinos
tiene hoy en día una amplia variedad de hoteles:
casas de familia, campings y un hostal con piscina y restaurante.
El pueblo está rodeado de cerros de colores y lo atraviesa
el río Calchaquí, un excelente balneario natural
en verano.
Molinos ofrece al turismo un viaje al pasado,
un pueblo de trazado irregular, casa de adobe y tejados de tierra
con galerías y pórticos, que le dan un estilo característico
de Salta y todo el Norte Argentino.
En Molinos se destaca la Iglesia San Pedro de
Nolasco de Los Molinos, de estilo barroco y rasgos cuzqueños,
que cuenta con una única nave con dos capillas laterales
a modo de crucero y coro. Esta Iglesia de Molinos posee rica y
antigua imaginería.
Un lindo paseo para realizar en familia es la visita a la reserva
de vicuñas y Asociación de Artesanos San Pedro Nolasco
de los Molinos. También se puede disfrutar de cabalgatas
y caminatas por los alrededores del apacible pueblo, visita a
las fincas de Colomé y Amaicha, conocidas por sus famosos
vinos tintos, o caminar por la Laguna de Brealitos para caminar
por sus alrededores o pescar pejerreyes, por Seclantás,
a 40 kilómetros.
Los ríos Luracatao y Amaicha cobijan las 18 hectáreas
del criadero de vicuñas "Coquena", situado a
menos de cinco kilómetros del pueblo de Molinos.
En este refugio habitan unas 100 vicuñas en semi cautiverio
para obtener una fibra mucho más fina que en Bolivia y
Perú. Aquí, se retomó una técnica
ancestral, la de los quichuas para esquilar la lana de vicuña,
una especie en peligro de extinción, porque para obtener
su fibra (una de las más livianas y finas de origen animal,
por ende la más cara), todavía las matan. Un poncho
de lana de vicuña puede costar hasta 3.000 dólares
y se necesitan 12 vicuñas para confeccionar uno.
Todos estos paseos se los ofrecerán en los mismos
hoteles Molinos. Muchísima gente llega al pueblo
de Molinos en su recorrido por el Norte argentino y la gran mayoría
decide quedarse a pasar algunas noches. Muy tradicional, con sus
artesanías, parroquias, telares y su fiesta patronal de
San Pedro Nolasco y Nuestra Señora de la Candelaria atrae
e invita a todos los visitantes. Los hoteles en Molinos
no son muchos, pero están todos muy bien preparados para
recibir a los visitantes, hoteles de 3 y 2 estrellas,
hosterías, hostels o campings. Los alojamientos
familiares en Molinos son muy comunes, allí lo recibirán
con la mayor hospitalidad.
Molinos se encuentra a 206 kilómetros
de la ciudad de Salta, está ubicado en el Alto Valle Calchaquí
de Salta. Con un clima seco y árido, frío en invierno
pero con unos maravillosos días soleados que iluminan los
colores del paisaje serrano. Este pueblo tiene casonas construidas
con gruesos muros de adobe que están cimentados en piedra
bola. En varios lugares se construyeron enormes contrafuertes
para apuntalar los muros. Los techos están construidos
con vigas de algarrobo, alfajías, cañizo y torta
de barro y originariamente, cubierta con tejas de tipo españolas
realizadas una a una y cuyo molde era el muslo.
Todo este estilo conservado durante años, hace de Molinos
un pueblo lleno de historia y de magia. Un lugar en donde se sentirá
a gusto y podrá tomar las mejores fotografías de
su viaje.